¿MEDIACIÓN CON SANGRE ENTRA?

SECCIÓN: DE PSICÓLOGA A JURISTA Y VICEVERSA

RESUMEN

Mediación sí, desde la Cultura de la Paz y el aprendizaje, desde pequeños, en la escucha al otro y la búsqueda conjunta de soluciones racionales y creativas. Mediación sí, desde la apertura a que todos los ciudadanos tenemos derecho a ser educados para comunicarnos mejor. Como decía Dale Carnegie “La mejor manera de que una persona haga algo, es que quiera realmente hacerlo”.

 

TEXTO

Como era de esperar, la obligatoriedad a una información y exploración en mediación ha desatado las iras de los propios juristas debido a las múltiples dudas prácticas y teóricas que plantea. La mediación no puede ser entendida como un trámite para descongestionar los pleitos del Juzgado. Ese sería un efecto secundario positivo, si la población estuviera educada en resolver sus asuntos, a través del diálogo y la búsqueda, racional y creativa, de alternativas de solución.

Se nombra expresamente el Grado de Derecho como el principal para poner una asignatura obligatoria de mediación. Y luego, residualmente, “otras”. ¿Por qué Derecho es el principal Grado que lo merece? Si en la Exposición de Motivos se justifica la necesidad del “impulso” a la mediación por “falta de cultura” de la población en la materia, ¿No será la Educación el Grado principal en el que haya que asentarla? ¿No es en los Colegios, Institutos y Universidades donde aprendemos la cultura? ¿Y por qué no en los Museos, las Fiestas, los Conciertos, el Teatro o el Cine? ¿Quién va a los Juzgados a aprender cultura? ¿Y por qué no en todos los Grados? ¿Acaso hay alguna profesión que no tenga diferencias entre sus personas? ¿O solo se divorcian y tienen problemas con la tubería del vecino, o con la herencia de sus hermanos quienes estudian Derecho?

Y si no quieres ir a mediación, o tu abogado/a no quiere que vayas —aun cuando existe la posibilidad de sesiones por separado sin verse las partes, cosa que hay mucha gente que no sabe—, la exclusión rotunda de la violencia de género ¿nos abona el campo para aumentar las denuncias falsas?

 

Si en los Juzgados se aprendiera Cultura de Paz (¿No es esa la filosofía de la mediación?), los abogados, fiscales, jueces y letrados de la Administración de la Justicia enseñarían, por ejemplo, la diferencia entre estos conceptos:

–       Apoyas a un hijo o hija que se está divorciando, cuando puedes recoger al niño/a del colegio, porque el padre/madre salen una hora más tarde que del trabajo. Apoyas cuando puedes pasar una mañana con el niño, porque está enfermo. Apoyas cuando escuchas pacientemente un día de bajón. Apoyas cuando ofreces ayuda de tiempo o económica, para que acudan a sistemas pacíficos para organizar los cambios de convivencia.

–       Te pones de parte, cuando cierras filas para conseguir el máximo beneficio (cada uno decide para quién) del divorcio contencioso, donde los abogados se encargan de “pedir la custodia exclusiva diciendo que el niño quiere estar con nosotros y que somos mejores padres que el otro/a … para que me den la compartida que es lo que realmente queremos”. Por supuesto, sin valorar si esa custodia compartida o esa exclusiva son coherentes con la realidad de esos hijos y esos padres en concreto.

–       Haces daño directo a tus hijos o tus nietos, cuando verbal, gestualmente o por mensajes desprecias, criticas, juzgas opiniones o hechos del otro progenitor, miras con asco la ropa que ha traído comprada por el otro, pagas a la/el abogada/o más belicoso para defender el pleito y todo ello enterándose los menores, porque se les tiene informados al detalle de todo lo malo que hace el otro 50% de sus genes.

 

Que yo sepa, nadie explica eso con pizarra y/o TICs en el Juzgado. Tampoco es esa la labor del mediador, pues, aunque puede ayudar a las partes a reflexionar, a través de preguntas, no está para explicar ciencia ni conceptos.

 

La enseñanza tiene ese espacio abierto muchos años antes de que se plantee la posibilidad de ir a un contencioso o a una mediación. Enseñar COMUNICACIÓN PACÍFICA Y POSITIVA y su repercusión a nivel de rendimiento, salud, emocionalidad o relaciones con los demás ES TAREA DESDE LA ESCUELA, como la geografía, las matemáticas o el inglés ¿o solo estudia inglés quien hace filología inglesa?

                                    Jardines en Oxford University

Johan Galtung, distingue entre violencia directa, estructural y cultural. La primera es la más evidente: golpes, gritos, humillaciones. La segunda es la desatención a necesidades importantes de la persona (supervivencia, bienestar, identidad, autoestima o libertad) sin necesidad de violencia directa. Ante un conflicto, el reparto o acceso a los recursos es resuelto a favor de una parte en perjuicio de las demás, en base a diferencias de género, clase social, etnia, nacionalidad, edad, profesión…

La tercera, la cultural, legaliza, sostiene, justifica y generaliza las dos anteriores.

Desde la escuela, podemos enseñar la historia de los acuerdos y sus efectos, como en Sudáfrica, y no solo la sucesión de guerras. La violencia cultural fomenta la difusión de posturas fanáticas en todos los órdenes de la vida y lo justifica, porque “aunque ahora no lo entiendas, es lo mejor para ti”. ¿Acaso en eso pensaba el legislador al querer “impulsar” la mediación?

 

Mercedes Matás-Castillo

Publicado en educación, mediación.

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