MOTIVACIÓN ESCOLAR, MEDIACIÓN Y APRENDIZAJE

RESUMEN: La capacidad de motivación es una característica fundamental de una buena inteligencia emocional. Como toda capacidad ha de ser desarrollada en el individuo y el grupo para hacerse realidad. La desmotivación en la escuela ¿es una plaga de esta época o una consecuencia de la falta de uso de las herramientas adecuadas? La mediación es un conocimiento poderoso a favor de la comunicación. ¿Se sabe emplear adecuadamente en las aulas? ¿Cómo se puede aprender?

 

TEXTO:

Somos aquello que nos es dado por la genética, la naturaleza o la evolución. Y también cuanto podemos construir, a través del aprendizaje, la educación y el empeño. A esto último llamamos motivación. La capacidad de motivación es una de las características fundamentales de una buena inteligencia emocional. Es generalizada la queja de padres y profesores a quienes resulta cada vez más difícil conseguir que sus hijos o alumnos se “motiven” para el estudio. ¿Cuánto de responsabilidad tiene en ello nuestras actitudes hacia los niños y adolescentes? ¿Sabemos escucharlos con el corazón? ¿O solo escuchamos nuestra propia desmotivación hacia el cambio de estrategias?

Los resultados de un estudio llevado a cabo en 1925 por la doctora Elizabeth Hurlock, debían haber revolucionado el sistema educativo, tanto en la familia como en la escuela y en el trabajo (En Rath, T. y Clifton, D., 2007). Sin embargo, el estudio pasó desapercibido durante décadas y casi nadie se fijó en los efectos del refuerzo positivo. Hurlock quería determinar si era más eficaz elogiar, criticar o ignorar a los estudiantes en la obtención de la cantidad de problemas de matemáticas resueltos al cabo de dos, tres, cuatro y cinco días. Distribuidos en cuatro grupos, a un grupo se les alababan los resultados delante de toda la clase, a un segundo grupo se les criticaba por su falta de logro, al tercer grupo se le ignoraba por completo, aunque escuchaban las alabanzas y las críticas a los demás. Un cuarto grupo de control fue trasladado a otra aula después del primer examen. Los elogiados y los censurados mejoraron sus resultados después del primer día, pero después los estudiantes elogiados mostraron una notable mejoría que se mantuvo a lo largo de toda la investigación mientras que los criticados descendieron a un nivel levemente por encima de los ignorados. Los avances totales por grupos fueron:

  • Elogiados 71%
  • Criticados 19%
  • Ignorados 5%

 

Actualmente, cada vez más se está difundiendo en los centros escolares la mediación. La mediación es una herramienta de comunicación muy poderosa, pero ¿sabemos utilizarla adecuadamente en el contexto escolar?

 

La mediación en la escuela no puede convertirse en un traslado de conceptos, estructura de poder, esquemas protocolarios rígidos y jurídicos de los adultos. Ni puede limitarse a acudir a una cita, para atender la pelea entre dos compañeros y procurar que se pidan perdón y digan que ya se van a portar bien. Ni solamente existen conflictos entre iguales (niños) en los colegios. En la escuela o el instituto, estamos ante continuas interacciones grupales entre personas de diferentes edades, responsabilidades, circunstancias y culturas. Necesitamos estimular el lenguaje común de colaboración, para la consecución del objetivo de la convivencia pacífica. Tal cosa no es posible sin motivar, para que todos den lo mejor de sí mismos.

 

Ismael tiene diez años. Él y tres alumnos más de su clase fueron los únicos que hicieron todos los ejercicios propuestos por su profesora para las vacaciones de Navidad. Ismael pasó dos horas, todas las mañanas de las fiestas, dedicado al trabajo. A la vuelta de vacaciones, la maestra, desmotivada ante la pasividad general de sus alumnos, da por anulada la petición de los ejercicios y los cuatro niños y niñas que habían hecho toda la tarea quedan como “pringados” por trabajar “de más”. Ismael llegó con un enfado terrible a casa. Había hecho el ridículo ante los compañeros y había perdido el tiempo de sus vacaciones. El único aprendizaje obtenido es que no vale la pena esforzarse.

La actuación de la profesora debía haber ido encaminada a reforzar con atención y alegría, a los escasos alumnos que habían hecho el trabajo. No hubiese estado de más darles algún punto positivo en las notas; algún escrito de orgullo para los padres en las agendas y… hacerlos protagonistas ante al grupo por su responsabilidad. ¿Cómo? En una escuela comprometida con la mediación como herramienta de diálogo, democracia y búsqueda de soluciones positivas a necesidades, esta es una de los millones de ocasiones en que su utilidad se pone de manifiesto.

–          La necesidad de la clase es que todos los compañeros realicen la tarea pendiente.

–          Ismael y los otros tres compañeros responsables actúan como mediadores del día.

–          Se promueve el diálogo para que los niños expresen los motivos de no haber hecho el trabajo y también, especialmente, para que den ideas sobre cómo comprometerse, en un nuevo plazo, a realizar la tarea incompleta.

–          Las ideas que acuerdan entre todos son escritas, firmadas y expuestas en clase, hasta su total cumplimiento.

 

Ismael y los tres compañeros responsables sienten que el esfuerzo tiene su recompensa, que en su clase son reales la justicia y la democracia, y que el trabajo es un valor compartido. El aula cobra nueva vida con unos pequeños cambios, y el futuro de nuestra sociedad puede que también.

Mercedes Matás-Castillo

 

Publicado en educación, mediación, psicología.

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